19 semanas embarazada

¡Hurra! Estás casi en la mitad del camino de tu embarazo. En las 16 semanas desde la concepción se han producido enormes cambios en tu cuerpo y en el de tu bebé, aunque para algunos no sea tan obvio como lo es para ti.

Músculos abdominales tonificados pueden ocultar un útero en crecimiento o, alternativamente, sobrepeso localizado alrededor de la cintura, puede camuflar el embarazo. Si quieres mantener la noticia de tu embarazo en privado, elegir cuidadosamente tu vestuario puede ocultar tu barriga, especialmente en meses fríos.

Compararnos con los demás, hace parte de la naturaleza humana, en particular si se trata de mujeres embarazadas y el tamaño de su panza. Trata de no desanimarte si tienes una pequeña "bolsita" que sólo es obvia para ti. Cada mujer lleva su embarazo de manera distinta por lo que no es posible evaluar el tamaño, el bienestar o incluso el sexo de un bebé a partir de cómo se vea tu barriga, sin importar que el vecino o tu suegra.

¿Dónde está mi cartera?

Es momento de empezar a pensar en la cuna del bebé. No es demasiado pronto para empezar a pensar en esto y en cómo acomodar a otra pequeña persona en tu hogar. El lugar más seguro para que los bebés duerman es en sus propias cunas, al lado de la cama de sus padres durante los primeros 12 meses. Es posible que quieras empezar a comprar ropa y muebles de bebé durante esta etapa, cuando tus niveles de energía hayan aumentado y todavía hay tiempo para hacer una cuidadosa investigación. Si el dinero es un problema, puedes ingeniártelas considerando comprar de segunda mano, mediante abonos, préstamos o créditos. Puede haber amigos que estén dispuestos a prestarte las cosas de sus bebés si es que no quieres comprar todo nuevo. Sin embargo, si estás planeando tener más hijos, podrías invertir en lo que quieres desde el principio y disfrutarlo con todos tus hijos.

Los cambios físicos de esta semana

Puedes levantarte sin aliento y no tener la resistencia que tenías habitualmente. Tu sistema circulatorio está trabajando muy duro para bombear suficiente sangre alrededor de tu cuerpo y a través del cordón umbilical hacia tu bebé. Asegúrate de tener una dieta rica en hierro y mucha vitamina C, esto significa carnes rojas, verduras de hojas verdes, cereales de buena calidad y fruta fresca.

Puedes transpirar con mayor facilidad debido a que tu temperatura interna es un poco más alta ya que tienes tu calentador interno funcionando 24 horas al día y tal vez no quieras usar tanta ropa como los demás. Dúchate tantas veces lo creas necesario, evita usar prendas de fibras sintéticas sobre tu piel para que no te acalores demasiado. También es posible que tengas la necesidad de dormir con un ventilador o aire acondicionado.

Ten cuidado con las infecciones del tracto urinario, la uretra femenina es relativamente corta y para las bacterias es fácil llegar a la vejiga. Recuerda limpiarte de adelante hacia atrás después de haber entrado al baño y vacía tu vejiga antes y después de tener relaciones sexuales. Toma mucho líquido y evita posponer la ida al baño; asegúrate de vaciar completamente tu vejiga cuando vayas, trata de no apresurarte, no vale la pena.

Tu útero se ubica casi al nivel del ombligo, así que dile adiós a tu cintura, pero no estés triste, pronto volverá.

La acidez puede ser tu nuevo compañero esta semana. Las fibras musculares lisas en el estómago y el intestino están siendo afectadas por las hormonas del embarazo. Esto significa que el ácido estomacal que debería permanecer en la parte baja de tu estómago, puede fácilmente volver hacia tu esófago (ducto alimenticio). Puedes sentir una sensación de ardor después de comer, especialmente si ingeriste alimentos picantes o curris. Algunas madres sienten alivio comiendo comidas suaves y evitando aquellas que son demasiado pesadas y difíciles de digerir. Trata de dormir con un par de almohadas y consulta con tu médico si es seguro tomar antiácidos. Redescubre los beneficios calmantes de beber un vaso de leche fría, ésta puede hacer maravillas.

Los cambios emocionales de esta semana

Puedes estar muy preocupada esperando que tu bebé se mueva y es probable que ya te hayas acelerado y emocionado con esto. Seguramente has posado tu mano sobre tu barriga, esperando que esas pequeñas pataditas te recuerden que todo está bien. No esperes que tu pareja los sienta cuando le digas, los bebés tienden a no cooperar cuando queremos que lo hagan.

En esta etapa puedes estar muy concentrada en el bebé y no muy interesada en otras personas, es la forma como la naturaleza le dice a las madres qué se debe hacer y qué ignorar. Evita sentir que nunca volverás a ser capaz de pensar en nada más que en tu nuevo bebé, la mayoría de las cosas se resuelven por si solas.

Si eres propensa a la depresión o tienes un historial de trastornos mentales, este puede ser un momento estresante para ti, por lo que es importante que tengas a un profesional de la salud disponible para apoyarte, habla si no te sientes bien y pide ayuda.

Los cambios en tu bebé esta semana

Tu bebé tiene un poco más de 14 centímetros de largo, su piel es tan translúcida que sus venas son claramente visibles, todavía es muy pronto para que aparezca la grasa común. Sin embargo, esta semana comienza a producirse un tipo de sustancia especial conocida como grasa marrón. Ésta es única en los bebés y ayuda a mantener sus órganos vitales protegidos de las temperaturas extremas cuando está recién nacido.

Esta semana una sustancia grasa y blanca (Vernix caseosa) cubre la mayor parte de la piel de tu bebé y si llegase a presentarse un nacimiento prematuro, todavía tendría rastros de Vernix sobre él. Cerca de su fecha  de nacimiento y durante éste, el vernix comienza a desparecer.

Esta semana los riñones de tu bebé ya están funcionando y producen la orina que forma un buen porcentaje del líquido amniótico. Si te practicaras una ecografía esta semana, sería posible ver los riñones de tu bebé.

Tu bebé está desarrollando más cabello en su pequeña cabecita y en su cuerpo. Los bebés que nacen prematuros suelen estar cubiertos por un fino pelo, especialmente en la espalda y los brazos. Aunque algunos bebés nacen calvos y se mantienen así durante meses, otros llegan al mundo con una mata de pelo grueso. Definitivamente, cada bebé es único y diferente.

Tu bebé pasa gran parte dormido, tiempo durante el cual crece y acumula valiosa energía para desarrollarse hasta la madurez. Sin embargo, eres consciente de que hay momentos en los que es más activo, periodos en los que se mueve e incluso patea. Esto es común cuando la madre está tratando de dormir o simplemente se ha acostado.

Sugerencias para esta semana

No olvides pedir la cita para tu realizarte una ecografía, esta semana o la siguiente. La ecografía del segundo trimestre del embarazo se realiza comúnmente entre las semanas 18 y 20 y los médicos miran aspectos del desarrollo del bebé como su columna vertebral, cerebro, corazón, riñones y otros órganos vitales. Si quieres conocer el sexo de tu bebé, este es el momento ideal para descubrirlo. Si no quieres, sólo asegúrate de decirle al médico con anterioridad que prefieres que sea una sorpresa.

Habla con tu bebé si aún no has comenzado a hacerlo, desde la semana 19 tu bebé puede oír y escuchar tu voz. Aprovecha este momento para empezar a charlar con él o ella. Si puedes, incluye a tu pareja en la dinámica y siente las respuestas del bebé.

Trata de realizar  algunos ejercicios de fuerza usando pesas, ayudará a mantener tu peso y a reducir la probabilidad de desarrollar diabetes gestacional. Algunas mujeres embarazadas hacen grupos dirigidos por un entrenador personal, disfrutan de la compañía y comparten sus intereses.

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2 semanas de embarazo, ahora la ovulación es la estrella

Saber cuándo la mujer comienza a ovular es importante para aquellas parejas que buscan el embarazo. Si bien la mayoría no detecta este ciclo, hay síntomas naturales y test que ayudan a calcular los días fértiles.

El embarazo y la ovulación tienen una relación muy cercana, es por eso que conocer en detalle este proceso es importante si estás buscando quedar en embarazo. Si bien la mayoría no detecta este momento del ciclo, hay síntomas naturales que te ayudarán a identificar estos días fértiles. Pero antes hablemos de las dos primeras semanas de embarazo, hablemos de la ovulación.

El ciclo de la ovulación

El óvulo liberado en la ovulación desciende por la trompa de Falopio hacia el útero. Los espermatozoides ascienden, nadando contra la corriente, hacia el óvulo. Al encontrarse se da lugar a la fertilización. Ya que la ovulación ocurre en la mitad del ciclo menstrual, aproximadamente a los 14 días (de un ciclo normal de 28 días), este momento también hace parte de los primeros días de embarazo, más específicamente de la segunda semana de embarazo. Recuerda que para calibrar tu ”calculadora del embarazo” las semanas no se cuentan desde la fecundación del óvulo sino desde el inicio del último ciclo menstrual de la madre.

Después de 2 semanas de embarazo, no hay embarazo

Es fundamental que entendamos esto puesto que, para lograr el embarazo, es muy importante mantener relaciones sexuales antes de la ovulación ya que los espermatozoides, para llegar al óvulo, demoran un tiempo y la vida media del óvulo es de 24 horas, mientras que la de los espermatozoides varía de 24 a 48 horas.

La fertilización, que en general ocurre entre las 12 y las 48 horas de producida la ovulación, es el momento en que se define el sexo de tu bebé, dependiendo éste de si el espermatozoide que logra entrar al óvulo tiene carga genética masculina o femenina.

Muchas mujeres intentan conocer la fecha exacta de su ovulación para poder manejar mejor la situación. Esto se puede saber aprendiendo a identificar los siguientes síntomas de ello, aunque no sobra aclarar que su fiabilidad es variable. 

El cambio en el mucus vaginal, que se vuelve parecido a la clara del huevo, menos espeso al tacto que lo habitual. La temperatura corporal, que aumenta con la ovulación

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