Síntomas de la colestasis del embarazo

Es una alteración hepática que ocurre cuando la secreción de bilis se inhibe durante el embarazo, haciendo que las toxinas permanezcan más tiempo en el hígado. Es importante tratarla a tiempo porque puede repercutir en el bebé.

La colestasis del embarazo es una alteración hepática que ocurre cuando la secreción de bilis se inhibe durante el embarazo, haciendo que las toxinas permanezcan más tiempo en el hígado. Es importante tratarla a tiempo porque puede repercutir en el bebé. Lee en este artículo cuáles son los síntomas y cómo combatirlo.

 

Causas de la colestasis del embarazo

Las causas de esta complicación están siendo estudiadas teniéndose en cuenta tanto los elementos hormonales como genéticos. Una de las posibilidades es la influencia de las mayores cantidades de estrógeno y progesterona que son producidas durante el embarazo, ya que en algunas mujeres esto puede afectar el flujo de bilis.

Las probabilidades de que ocurra son más altas cuando hay un historial familiar con esta característica y se presenta más en ciertas partes del mundo (por ejemplo Chile es el país de América Latina con mayor incidencia, y sobre todo en poblaciones indígenas), por lo que se supone una influencia genética.

Síntomas comunes de la colestasis del embarazo

El principal síntoma es la picazón, comenzando en las palmas de tus manos y las plantas de tus pies, pero se puede extender por todo el cuerpo y aumentar durante la noche. Esto suele afectar tu ritmo de sueño, concentración y estado anímico produciendo problemas para dormir y cansancio. Otros síntomas posibles son la falta de apetito y las náuseas en el embarazo.

Sin embargo estos síntomas son normales durante el embarazo, sin que sea una señal de alteración hepática. Por ello la forma de diagnosticar la colestasis obstétrica es a través de análisis de sangre en los que se puede observar y analizar la presencia de bilis y otras enzimas del hígado.

Esto no es riesgoso para ti en el embarazo, pero sí pone en riesgo el bienestar de tu bebé ya que puede producir sufrimiento fetal, un parto prematuro o si no es tratado, interrumpir el curso de éste.

Durante el parto esta complicación aumenta las posibilidades de hemorragias y es muy posible que se vuelva a presentar en tus futuros embarazos. Luego del embarazo no deja consecuencias ni en tu salud ni en la de tu bebé, y el hígado vuelve a funcionar normalmente.

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