¿Es seguro viajar en avión embarazada?

El estar embarazada no impide que sigas haciendo cosas habituales como viajar, sólo tienes que encontrar el medio más adecuado para ti y tomar algunas precauciones adicionales.

El estar en gestación no impide que sigas haciendo cosas habituales como viajar en avión embarazada, sólo tienes que encontrar el medio más adecuado para ti y tomar algunas precauciones adicionales.

En el caso de que estés planeando un viaje largo, el avión es siempre el mejor medio, también durante tu embarazo. Si puedes planear la fecha, lo más conveniente es viajar después de tu tercer mes, aunque si tienes que hacerlo antes, no hay una contraindicación general.

Por otra parte, la mayoría de las aerolíneas aceptan mujeres embarazadas hasta los 7 meses. Sin embargo, esto puede variar y a veces te pueden pedir un permiso médico, por ello es bueno que hables antes con la compañía aérea con la que piensas viajar para informarte bien sobre su política en este tema.

Las posibles restricciones de las aerolíneas no se deben a que sea más peligroso, sino para evitar la posibilidad de que tengas que dar la bienvenida a tu bebé en la cabina de un avión y como protección legal en caso de que surja alguna complicación. Luego, es mejor que no te alejes mucho del lugar donde tienes planeado tener a tu bebé por cualquier imprevisto que pueda suceder.

Siempre es bueno que consultes con tu médico antes de cada viaje por si tiene alguna recomendación especial. Si estás planeando quedarte afuera por un tiempo prolongado, acuérdate de preguntarle si te puede recomendar otro profesional en la zona para el caso de emergencia. También es imprescindible que contrates una buena cobertura de salud en viajes.

Sigue los siguientes consejos al viajar en avión embarazada:

  • Quítate los zapatos porque es muy probable que se hinchen tus pies y piernas.
  • Recuerda levantarte y caminar un poco cada una hora como mínimo para estirar las piernas y mejorar tu circulación.
  • Mientras estás sentada lo puedes hacer rotando tus tobillos de vez en cuando.
  • Toma mucha agua antes y durante el viaje, pero trata de evitar el alcohol, el café, las gaseosas y el té porque tienden a deshidratar.
  • No comas más de lo que indica tu apetito porque no es bueno que sobrecargues tu estómago, una vez en tierra es recomendable consumir una comida bien nutritiva.

Otro consejo útil a la hora de volar es elegir los asientos cerca de las alas o en la parte delantera porque allí vas a sentir menos el movimiento del avión. Respecto al cinturón de seguridad, colócalo siempre por debajo de tu vientre. Viaja con ropa suelta y zapatos cómodos, y no olvides un abrigo porque el aire acondicionado puede provocar un resfrío.

Es normal que durante el viaje, especialmente en el despegue y aterrizaje, sientas náuseas, los oídos tapados, mareos o dolor de cabeza. Esto puede sucederle a cualquiera por los cambios de presión en el avión, no está relacionado con tu estado y no representa ningún peligro para tu bebé.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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