Trabajo y embarazo: Precauciones para trabajar durante la gestación

Trabajar embarazada es totalmente normal y habitual. Sin embargo, existen ciertas recomendaciones en función de la actividad laboral específica y el ritmo de trabajo.

El trabajo y el embarazo no deberían ser enemigos. Trabajar embarazada es totalmente normal y habitual, sin embargo, existen ciertas recomendaciones en función de la actividad laboral específica y el ritmo de trabajo.

Trabajo y embarazo en la oficina

Si trabajas en una oficina o con computadoras no te preocupes porque no representan ningún riesgo para tu salud ni la de tu bebé. Por otra parte, estar sentada frente a un monitor por más de cuatro horas puede producir molestias en la espalda, dolor de cabeza y hasta mareos, que se intensifican en el caso de las embarazadas.

Recomendaciones para trabajo y embarazo

Si no puedes evitarlo, lo mejor es mantener una buena postura:

  • Derecha, bien apoyada en una silla cómoda.
  • Tratando de no cruzar las piernas.
  • De vez en cuando mueve tu cuello en círculos.
  • Utiliza cualquier excusa para caminar un poco.

Actividades que te requieran un gran esfuerzo físico como cargar mucho peso o estar parada todo el día tampoco son ideales porque producen más dolores de espalda, problemas circulatorios y pueden aumentar las posibilidades de interrupción del embarazo y partos prematuros.

No temas hablar con tu superior para eliminar la carga de peso y reducir las horas que debes estar parada. Además, puedes usar medias elásticas que no te ajusten para mejorar la circulación y aprovechar los descansos para sentarte colocando tus piernas en alto.

Si trabajas en un quirófano, hospital o centro de salud, tienes que protegerte de los gases anestésicos, las radiaciones y los elementos químicos, como también del contagio de enfermedades. Consulta cómo aumentar los cuidados y si puede ser necesaria una transferencia a otro sector.

Las empleadas de empresas industriales deben tener cuidado con los elementos que manipulan: los productos químicos o sustancias radioactivas son muy perjudiciales durante el embarazo.

Exige todos los elementos de seguridad necesarios y también, si fuera conveniente, solicita un cambio de tareas a administración o atención al público.

Por otro lado, independientemente de la actividad, el estrés provocado por un ritmo de trabajo muy intenso puede ser perjudicial en este período en el que necesitas estar más calmada. Diversos estudios han observado que mujeres que llevan una vida laboral muy agitada tienen más probabilidades de partos prematuros.

Afortunadamente, las leyes laborales amparan a la mujer embarazada. Habla con tu jefe o supervisor para acordar medidas que sean beneficiosas para ti, tu bebé y tu trabajo. Si tú estás bien, tu bebé también lo estará y es mucho más probable que realices un trabajo más eficiente y eficaz. Consulta las leyes de tu país con respecto a este tema.

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¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH vaginal. Por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias.

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH de la mujer, por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias, es decir, de una infección vaginal en el embarazo.

El embarazo representa un período de cambios para toda mujer. Es una etapa en la que todo se modifica. Desde las variaciones más perceptibles como la ansiedad y el aumento de peso hasta alteraciones del organismo poco conocidas, como las infecciones vaginales.

El papel de las hormonas y la infección vaginal en el embarazo

Durante los 9 meses de gestación, el nivel de hormonas femeninas cambia y afecta directamente al pH del área genital. En lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido e inferior al de otras partes del cuerpo, y se sitúa en un rango de 3.8 a 4.2, con la finalidad de impedir el crecimiento de bacterias.

Durante el embarazo la futura mamá protagoniza diversos cambios hormonales que comprometen directamente la capa protectora ácida. De esta manera, la variación a un pH mayor a 4.2 puede alterar el equilibrio en detrimento de la flora habitual, lo que deja espacio a la proliferación de gérmenes patógenos. Por esta razón, los 9 meses de gestación representan una de las etapas más vulnerables de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.

Cómo protegerse de una infección vaginal en el embarazo

Es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante esta importante etapa de la vida.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Usar ropa interior de algodón.
  • No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa interior con jabón de barra y enjuague, sin dejar residuos.
  • Lavar la zona íntima con un jabón especial con pH ácido que limpie, hidrate y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
  • No se recomienda utilizar desodorantes íntimos, talcos, aromatizantes ni sales de baño o burbujas.
  • Evitar traumatismos de la región genital como el rasurado, la depilación o fricción.
  • Si se observan cambios en el flujo vaginal, prurito, ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al ginecólogo u obstetra.

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