Berrinches y disciplina sugerencias y consejos

La disciplina no necesita tener una connotación negativa y no debe ser una palabra que se confunda con el castigo. La disciplina para tu bebé y niño se trata de establecer normas claras de convivencia y enseñarles sobre qué comportamiento es aceptable y cuál no lo es. El castigo físico no se considera un buen método para disciplinar a un niño. Por el contrario, la comunicación eficaz es una estrategia mucho mejor y ayudará a desarrollar la autoestima de tu niño.

Aquí hay un par de puntos clave para recordar:

• Asegúrate de que tú y tu pareja han discutido el método. Es importante mostrar una posición unificada.

• Tu hijo tendrá que aprender cuáles son tus límites. Dale la oportunidad de encontrarlos y no esperes demasiado de ellos de acuerdo con su edad.

• Dile lo que esperas de él y recuérdaselo cuando sea necesario. Por ejemplo, cuando llegues al parque dile a tu niño: "no empujamos ni golpeamos a nuestros amigos del grupo".

• Prepárate para demostrar que respetas el punto de vista de los niños pequeños.

• Elije tus batallas. Esto significa elegir las cosas en la vida que son realmente importantes para ti y deja clara tu posición frente a ellas.

• Una vez que digas que vas a hacer algo para disciplinarlo, Hazlo. Por ejemplo, si tu niño se ha comportado inapropiadamente en el parque y tú le habías dicho que los llevarías a casa si lo hacía de nuevo, debes estar preparado para salir del parque como lo habías prometido.

• Sé consistente con las reglas. Un niño pequeño necesita saber dónde se aplican para darle sentido a una situación.

• Incluso desde una edad temprana puedes mostrarle a tu niño las consecuencias de sus acciones. Por ejemplo, si ponen sus juguetes en el piso, entonces deben ayudar a guardarlos.

• Lo más importante es el refuerzo positivo de los buenos comportamientos ya que es una herramienta de aprendizaje mucho mejor que las palabras negativas. Así que aliéntalo cuando haga bien las cusas y verás el increíble efecto que esto tiene.

Si sientes que estás teniendo problemas para establecer límites claros para tu niño, habla con tu pediatra para obtener apoyo y orientación.

¿Por qué se le cae el pelo a mi bebé?

Es una pregunta muy frecuente en la consulta pediátrica y motivo de preocupación de las mamás y papás, al pensar que sus bebés pueden quedarse calvos.

Primero, es importante saber que al nacer los bebés tienen un pelo muy fino; algunos tendrán mucho, otros poco y otros practicamente nada, y cualquiera de los casos es completamente normal.

Lo más frecuente es ver alopecias (que es el término médico para definir la pérdida de cabello) en forma de "banda" en la región occipital, es decir en la parte trasera de su cabecita, y esto se debe sencillamente a la fricción continua de esa zona con el colchón o la almohada, pero a medida que tu bebé crezca, esté menos tiempo acostado, se mueva más y empiece a sentarse, se detendrá la pérdida de su pelo y comenzará a crecer más parejo. La edad normal en la que se da este tipo de alopecia en “banda” es antes de los 6 meses, de allí en adelante su pelito irá creciendo poco a poco.

También es muy habitual ver lo que denominamos "costras lácteas" que son una especie de escamas amarillentas que salen en el cuero cabelludo y que en ciertas ocasiones al caer producen también la caída del pelo, pero no te preocupes, es también normal y definitivamente ese pelo volverá a crecer.

Un caso menos frecuente es observar áreas del cuero cabelludo sin nada de pelito (alopecia), causada generalmente por hongos, lo cual sí requiere tratamiento antimicótico para curarse.

También puede haber pérdida de pelo en forma circular en pocas zonas que puede resolverse espontáneamente, pero en caso de que el cuadro persista o empeore en áreas más grandes, lo mejor es  acudir al dermatólogo pediatra para su tratamiento, que generalmente puede ser con corticoides tópicos o inyectables que se aplican directamente en el cuero cabelludo, o vitaminas como el complejo B y un mineral como el Zinc para fortalecerlo.

Por último existen niños (menores de  3 a 4 años)  que se halan los cabellos intensamente, y aunque lo hacen de forma inocente y muchas veces inconsiente, podrían quebrar su pelo y favorecer su caída. En estos casos es siempre mejor consultar con el pediatra ya que generalmente se debe a problemas tensionales del niño.

Una recomendación es no hacerle a tu bebé peinados como trenzas o cepillarlo enérgicamente ya que hala el pelito y puede ocasionar su caída.

Ante todo, quiero recomendarte que si tu bebé presenta pérdida de pelo después de los 6 meses, siempre consúltalo con el pediatra para descartar problemas nutricionales, relacionados con medicamentos, de índole médico o alguna lesión del cuero cabelludo. Eso sí, ten mucha paciencia ya que el crecimiento del pelo de los bebés que han presentado algún tipo de alopecia demorará algunos meses. Cada niño tendrá su ritmo de crecimiento,  pero no te preocupes que al final crecerá.

Dr. Fernando Sumalavia González

PEDIATRA


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